Logo

Síguenos en Instagram:

Proyectando el futuro

Por: Anibal Araque

Tal y como se ha expresado en oportunidades anteriores la ciencia económica entre otras cosas permite realizar análisis técnicos con el fin de explicar situaciones desde las bases que pueden ser imperceptibles para muchos, así como también predecir eventos futuros ya sea para fortalecer los mismos o evitarlos.

La situación económica venezolana para muchos constituye un caso atípico y nunca antes visto, cosa cierta para el caso nacional; sin embargo para casos como la antigua URSS no sería nada extraño sino más bien el preludio de una etapa que se sabe mucho más profunda.

Para todo aquel que se encuentre dentro de nuestras fronteras la volatilidad de los indicadores financieros como inflación, desempleo, escases, tipo de cambio e inseguridad (entre otros); es de tal magnitud y avanza a tal velocidad que al ciudadano de a pie le queda un tiempo de reacción bastante corto, cosa que agrava la situación ya experimentada.

Conceptualizar las realidades pasa por una comprensión de las mismas, cosa que lógicamente debe ser colocada en contexto y en la medida de lo posible ejemplificarla para poder tener una idea de las magnitudes que puertas adentro se manejan.

Para dar curso a lo anterior reiteraremos lo que se conoce como Inflación lo que no es más que el aumento sostenido y generalizado en los precios de bienes y servicios; entendido entonces que cuando aumentan los costos se hacen de manera continua y alcanzando todos los rubros existentes.

Ahora bien, la misma para muchos Gobiernos constituye una variable mediante la cual se puede controlar prácticamente todo el ámbito económico y donde por ejemplo se considera aceptable un nivel de inflación de un dígito (menos de 10 %) anual, sin embargo algunas estimaciones indican que el Bolívar como la moneda oficial venezolana pierde su poder adquisitivo en unos 2,25 % diarios, es decir se devalúa en esa magnitud, pero ¿Qué indica esto? ¿Cómo podemos saber la magnitud de tal situación?

Para responder lo anterior, supongamos que usted es un prestador de servicios o vendedor de cualquier tipo de insumos y por tanto emite una factura de Bs. 500.000 que será cancelado al término de un mes comercial (30 días), de ser aceptado tales términos ¿Cuánto deberá tener al término del plazo para equiparar el poder adquisitivo del monto inicial? Pues finalizando los 30 días deberá tener unos Bs. 974.000 para poder comprar o pagar lo que pagaba o compraba con el monto inicial al momento de emitir la factura.

Es decir esa tasa de inflación de 2,25 % que aquí se constituye diario, sería algo medianamente aceptable el cualquier país pero para un periodo de tiempo anual.

Así que estimado lector cuando semanalmente deba cancelar el queso llanera más costoso, cuando desee comprar un par de zapatos y cada vez que valla los encuentre más costosos, cuando el resto de los alimentos alcancen precios impagables dado el salario percibido; recuerde en manos de quien se encuentra el sistema económico que rige la dinámica en tal naturaleza, y más aún trate de predecir los eventos futuros y direccionar su accionar para tales casos.

@econ_araque

Economista – perito – asesor

economia-integral@hotmail.com